Según los datos anuales del Ministerio del Interior, durante 2019 hubo un femicidio o intento de femicidio cada diez días. Entre el 1º de enero y el 30 de octubre de ese año se recibieron 32.721 denuncias por violencia doméstica y delitos asociados. Esto se traduce en 108 denuncias diarias, una cada 13 minutos.

De las víctimas, 75,3% eran mujeres y 24,7%, varones. En el caso de los denunciados, los porcentajes se invierten: 78,4% son varones y 21,6%, mujeres.

El año que acaba de terminar cerró con una declaración de emergencia nacional por violencia de género y con 25 mujeres asesinadas por ese tipo de agresión. Tenían entre cuatro y 61 años. Sin contar a Anna Clara, la niña de cuatro años que forma parte de esta lista, las mujeres tenían en promedio 33 años. A su vez, los femicidas tienen un promedio de 43. Sus edades van de 20 a 62 años.

En 13 (52%) de los 25 casos, el femicida fue la pareja de la víctima, y en seis casos (24%), la ex pareja. Dos de los femicidas eran los padrastros de las víctimas. Un tío y un ex cuñado aparecen como responsables en dos casos y en otros dos no se han hallado los femicidas.

Diez de las mujeres fueron asesinadas con un arma de fuego, cinco con armas blancas y otras cinco por asfixia mecánica. Cuatro fueron asesinadas a golpes. En el caso de Amparo Fernández, cuyo cuerpo aún no ha aparecido, se desconoce qué causó su muerte, ya que lo único que se registra es el testimonio del presunto femicida, que dice que tuvo un accidente y la tiró al río.

Los femicidios son delitos con altísima tasa de esclarecimiento. De los cometidos en 2019, 92% fueron aclarados. Sólo dos de 25 casos no lo fueron. De los 25 femicidas, 15 (60%) fueron procesados con prisión y ocho (32%) se suicidaron. Tres de los que hoy están presos también intentaron autoeliminarse al momento o poco después de cometer el delito.

Jacqueline, Inés, Rosana, Micaela, Lucía, Yael, Sandra, María del Pilar, Amparo, Anna Clara, Miriam, Mariza, Esmeralda, Luciana, Adriana, Lorena, Silvana, Angie, Katerin, Tatiana, Silvia, Romina, Lorena, Rita y Antonella fueron asesinadas este año.

Jacqueline Rodríguez

Era cubana, tenía 34 años y vivía en Paso de la Arena. Fue asesinada por su pareja, de 52 años, el 31 de enero. Estaban casados desde hacía varios años y habían llegado desde Cuba tres meses antes del crimen. Ambos trabajaban en Avícola del Oeste. Jacqueline fue estrangulada y murió por asfixia mecánica. Encontraron su cuerpo en la casa que compartían, debajo de una cama, en avanzado estado de descomposición. El femicida estuvo prófugo y fue capturado en Melo. Fue procesado.

Inés Peña

Tenía 61 años cuando fue asesinada por su pareja, Heber Sellanes, de 60 años, en Rincón de la Torre, departamento de San José. Era 2 de febrero. El femicida se suicidó luego de matarla. Los cuerpos de ambos fueron encontrados colgados de unos árboles en un campo que pertenecía a la pareja.

Rosana Batista

Tenía 29 años y era policía. Fue asesinada por su ex pareja, Ónix Fagúndez, de 39. Estaban juntos desde hacía 15 años. Se habían separado a fines de 2018 y ella lo denunció varias veces por violencia doméstica. Unos meses antes se habían dictado medidas cautelares para impedir el acercamiento y el contacto. El hombre las incumplió y fue advertido bajo apercibimiento de incurrir en el delito de desacato. El 5 de marzo le disparó y luego se suicidó. Tenían dos hijas de ocho y diez años.

Micaela Onrrubio

Fue vista por última vez el 27 de marzo cerca de Ciudad Rodríguez, en San José. Tenía 30 años. Su ex pareja, Gabriel Pistón, de 45, confesó el femicidio unos días después, pero dijo que “nunca” la encontrarían. El cuerpo de la mujer fue hallado el 30 de mayo en una cañada cercana a la localidad maragata. Se comprobó que fue asesinada con un arma de fuego. El femicida fue imputado y la Fiscalía pidió la pena máxima: 45 años. Micaela era madre de dos hijas.

Lucía Invernizzi

Al momento de ser asesinada tenía 27 años. Su cuerpo fue hallado el 26 de mayo, con signos de extrema violencia, en un tajamar de Canelones, diez días después de que la joven había fue vista por última vez en su casa de Cordón, en Montevideo. Estaba atada de pies y manos. Fue asesinada por asfixia. Se investiga el caso y aún no hay responsables. Lucía tenía dos hijos.

Yael Sosa

Tenía 17 años y fue asesinada en Ciudad del Plata, San José, el 29 de mayo. El femicida fue su pareja, un hombre de 42 años que vivía con ella. Le disparó en la cabeza y trató de simular un suicidio. Yael era menor de edad y el hombre, que fue procesado, le llevaba 25 años de diferencia.

Sandra González

Fue asesinada el 24 de junio en su casa de Bella Unión, Artigas, a los 40 años. Tenía heridas en la cabeza y otros evidentes signos de violencia. Quien reportó el asesinato fue su hija adolescente, que entró al lugar a la fuerza al no obtener respuestas de la madre desde hacía varias horas. El femicida fue su pareja, que intentó suicidarse y fue detenido unos días después. Fue procesado por el caso.

María del Pilar Ponce

De 55 años, fue asesinada por un disparo en la cabeza en una casa del barrio Conciliación, en Montevideo. Su pareja, Vicente Aquino, un ex militar de 73 años, la mató y se mató. Era 25 de junio. Estaban juntos hacía ocho años.

Amparo Fernández

Amparo Fernández, de 36 años, era oriunda de Paysandú y fue vista por última vez el 29 de junio en Sarandí Grande, Florida. Un hombre de 34 años confesó unos días después que estaba con Amparo cuando sufrió un “accidente”, se golpeó y falleció en el acto. Dijo que él “se asustó” y arrojó su cuerpo al río Yi. La Fiscalía reunió elementos suficientes para concluir que el hombre asesinó a la mujer, y lo procesó. El cuerpo de Amparo sigue desaparecido. Era madre de tres hijos.

Anna Clara da Silva

Tenía cuatro años cuando fue abusada sexualmente y asesinada a golpes por su padrastro en Rivera. El femicida, un ex fusilero naval de 31 años, fue imputado por homicidio muy especialmente agravado por femicidio, violencia doméstica y abuso sexual. La madre de la niña fue procesada como cómplice de homicidio muy especialmente agravado y de reiterados delitos de violencia doméstica agravados. También como autora de un delito de omisión de los deberes inherentes a la patria potestad.

Miriam Sosa

Fue asesinada el 15 de agosto por Daniel Martínez, su ex pareja, quien también mató a un hombre que estaba con ella en su casa del barrio Capra, en Montevideo. El hombre, de 51 años, fue a la casa de Miriam, de 39, y cortó la electricidad. Cuando ella salió a ver qué estaba pasando la apuñaló en el cuello. Después se suicidó en su vivienda, ubicada en Cerrito de la Victoria. El femicida trabajaba como guardia de seguridad y tenía porte de arma, pero estaba suspendido desde hacía unas semanas a raíz de las denuncias de violencia doméstica que había recibido. El hombre tenía además una orden de restricción de acercamiento.

Mariza Severo

Tenía 47 años cuando fue asesinada por su pareja, un hombre de 57 años, en el barrio San Miguel, en Artigas. Era 14 de agosto y el hombre tenía una orden de restricción por denuncias de violencia doméstica que la mujer había hecho, pero violó la restricción. Después de apuñalar y atropellar a la mujer se fugó, pero fue detenido horas más tarde. Fue procesado por femicidio. La pareja tenía cuatro hijos en común.

Esmeralda Ferraz

Fue asesinada por su tío, que luego de violarla la estranguló. La familia denunció la desaparición de la adolescente de 14 años el 31 de agosto. El cuerpo apareció a los cinco días en un monte ubicado a unos 200 metros de su casa. Tras intentar suicidarse, el hombre confesó el femicidio. Dijo que tenía voces en la cabeza que le decían que tenía que violar a su sobrina y matarla. Fue procesado.

Luciana Bentancur

Tenía 35 años y era odontóloga. Su consultorio estaba en su casa, en Pueblo Castellanos, departamento de Canelones. El 4 de setiembre fue asesinada y su cuerpo apareció con decenas de puñaladas a metros del lugar. El caso se sigue investigando y aún no se ha encontrado a los responsables. Vecinas y vecinos de Castellanos continúan organizando manifestaciones en reclamo de justicia.

Adriana Fontes

Fue asesinada el 10 de setiembre en la localidad de La Macana, en Florida, por su pareja, quien la golpeó con una maceta en la cabeza. El hombre, de 53 años, fue a la seccional policial más cercana y confesó el femicidio. Fue procesado. Estaban en pareja hacía 29 años y Adriana, de 49 años, que era cocinera en una escuela rural, había decidido separarse hacía una semana. Él planeó una emboscada y la mató. Tenían hijos en común.

Lorena Carrasco

Su ex pareja, Carlos Pereira, de 25 años, la asesinó mediante asfixia y luego se fugó a Brasil. Se habían separado hacía dos meses y habían vuelto a verse hacía poco. El cuerpo de Lorena, de 19 años, fue encontrado el 3 de octubre, tras un par de días de búsqueda. El hombre fue capturado y procesado por femicidio. Tenían dos hijas, de tres y cuatro años.

Silvana Alonso

Fue asesinada el 8 de octubre por su ex pareja, Jorge Torena, de 46 años. Ella tenía 28. Luego de dispararle con un arma de fuego, él se suicidó. El delito ocurrió en el barrio La Paloma.

Angie Vergara

Fue asesinada a los 27 años en el barrio Conciliación el 1º de noviembre por quien era su pareja, José Castellano, de 41 años, que luego intentó suicidarse, pero no pudo. El cuerpo tenía golpes y una herida cortante en el cuello. El femicida ejercía violencia de género hacía tiempo, pero la mujer no lo había denunciado. Sí lo había hecho una pareja anterior. Testimonios aseguraron que desde hacía un tiempo no la dejaba salir de la casa. Fue procesado por el caso.

Katerin García

Fue asesinada a golpes a los 22 años por su pareja, en la casa que compartían en Mendoza Chico, departamento de Florida. El femicida, un hombre de 20 años, se suicidó luego de cometer el crimen.

Tatiana Canosa

Tenía 27 años cuando fue asesinada por su pareja, Eduardo Buero, de 52 años, que le pegó un tiro en la madrugada del 24 de noviembre en Camino de las Pascuas, en el barrio Pajas Blancas. El femicida luego se suicidó. La mujer tenía dos hijos. El más pequeño, de cuatro años, era hijo del femicida.

Silvia Valdomir

Fue asesinada por su esposo el 1º de diciembre en la casa que compartían en la zona de Avenida de las Américas, departamento de Paysandú. Tenía 44 años. Horacio Niell, de 46 años, le disparó con un arma de fuego y luego se ahorcó.

Romina Bueno

Cursaba el octavo mes de embarazo y tenía 17 años cuando fue asesinada por su pareja, un policía de 29, que dijo que su arma de reglamento se disparó “por error” al apoyarla sobre una mesa. El homicidio fue el 17 de diciembre y Romina tenía fecha de parto el 31 de ese mes. Ambos convivían en el barrio Las Piedras, en Bella Unión, departamento de Artigas. Se confirmó que no fue un accidente y el hombre fue procesado por femicidio y aborto no consentido.

Lorena González

A los 38 años, fue asesinada en su casa en Juan José de Amézaga y Duvimioso Terra, en vísperas de Nochebuena. William Fanz, su ex pareja, le pegó un tiro en la cabeza. Estuvieron juntos diez años, pero hacía cinco que se habían separado. Tenían un hijo de 11 años. Luego de varias situaciones de acoso y amenazas de muerte, Lorena lo denunció. El hombre había sido procesado por un delito de violencia doméstica y porte de armas. Cumplió una pena de seis meses y sobre él pesaba una restricción de acercamiento, que Lorena renovó más de una vez. La medida estaba vigente cuando sucedió el homicidio. El hombre se presentó en la vivienda donde estaban cenando y atacó a la familia. Fanz fue procesado por doble homicidio, uno de ellos agravado por femicidio, y desacato, por violar las medidas de restricción.

Rita de los Santos

Tenía 48 años y era hermana de Lorena González. Ambas fueron asesinadas en Nochebuena por William Fanz. Rita se cruzó cuando Fanz atacaba a Lorena y una bala impactó en su cuerpo.

Antonella Beau

Fue asesinada por la ex pareja de su madre, Víctor Martínez, de 39 años. Ella tenía 18. El hombre golpeó a la mamá de Antonella con un hierro en la cara y cuando ella salió en su defensa la apuñaló. La adolescente tenía un bebé de pocos meses que estaba en el lugar cuando sucedió el hecho. Martínez fue procesado por homicidio especialmente agravado y lesiones personales.